Mientras tus hijos hacen sus actividades, tú te mueves
Aprovechar un tiempo que ya existe para cuidar tu salud.
Cuando hay hijos, con actividades, horarios y rutinas fijas,
tu día se organiza en función del suyo.
Y tu ejercicio suele quedarse para nunca.
No porque no quieras.
Sino porque no sabes dónde meterlo.
Aquí no se trata de añadir nada más, el tiempo ya está ahí.
1. ¿Qué es este servicio?
Transformamos el tiempo de espera
mientras tus hijos realizan sus actividades
en sesiones de ejercicio pensadas para madres y padres.
¿Y si ese rato también fuera para ti?
2. ¿Cómo se encaja en la práctica?
Primero miramos el contexto:
- Qué actividad hacen tus hijos.
- Cuánto dura ese tiempo de espera.
- Qué objetivo tienes y qué necesitas.
A partir de ahí, el ejercicio aparece:
- En el mismo lugar.
- En ese mismo horario.
- De forma individual o con otros padres en tu misma situación.
3. Entrenar solo o en grupo.
Puede ser de forma individual,
si prefieres entrenar a tu ritmo.
Y también en grupo,
con otros padres que están esperando lo mismo que tú.
El formato grupal permite:
- Compartir rutina y momento vital
- Generar continuidad
- Que el servicio sea más accesible para todos
Se comparte el tiempo, el espacio y el contexto.
4. Si en grupo te encaja,
basta con que me facilites el contacto del centro donde se realiza la actividad.
Puede ser:
- El nombre del centro
- Un teléfono o contacto de referencia
- O que me indiques con quién hablar
Yo me encargo de contactar con ellos
y de coordinarlo para que funcione para todos.
Para las familias.
Para el centro.
Y para que el ejercicio encaje de verdad en ese tiempo.
Sin convertir la espera en tiempo perdido.
